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El intervencionismo buenista del Consell perjudica al comercio.

EL PEQUEÑO comercio valenciano sigue dando pasos para su particular recuperación, si bien la última encuesta de coyuntura del sector que elabora la oficina Pateco para las Cámaras de Comercio indica que todavía queda bastante por hacer en términos de inversiones, contrataciones de personal, ventas, precios, etc, para alcanzar los niveles precrisis. La reversión de la política de liberalización de horarios comerciales que ha emprendido la Generalitat no va a ayudar precisamente al pequeño comercio por mucho que se pregone lo contrario. En su afán proteccionista hacia las pymes comerciales, el Gobierno autonómico ha suprimido la capacidad de decisión que tenían los comercios para abrir los festivos que quisieran a lo largo del año, una medida que en Madrid ha dado buenos resultados. En cambio, el Ejecutivo del Botànic ha preferido tirar de ideología y decidir cuándo puede y cuándo no puede abrir un comercio en nuestro territorio. ¿Sabe mejor la Administración que los propios comercios, grandes, medianos y pequeños, lo que conviene a las empresas del sector y a sus trabajadores? Es un error muy habitual por parte de los políticos este tipo de intervencionismo buenista;lo malo, es que los errores se pagan muy caros, y eso es un lujo absurdo dada la actual situación económica.