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El plan de Comercio: abrir menos festivos pero en fechas de más ventas.

Menos días abiertos, pero de mayor valor comercial. Ésta es la piedra angular sobre la que gravita el nuevo plan de Economía para forjar un acuerdo sólido en materia de horarios comerciales. No parece una tarea sencilla, pero el director general de Comercio, Natxo Costa, aspira a cerrar un pacto de amplio consenso allí donde históricamente han fracasado todos sus predecesores. Tras dos semanas de intensas negociaciones -que aún continúan-, la baza del Consell para convencer a los indecisos se centra en el poder del calendario.

Desde ayer, las organizaciones del comercio, consumidores y sindicatos, entre otros, tienen en su poder el primer ensayo sobre un papel de los modelos teóricos que se están debatiendo en las reuniones privadas. Todo está sujeto a cambios, pero las propuestas dibujan un panorama muy distinto al actual, donde la gran distribución vería reducidos a la mitad los festivos aperturables (de ahí sus reticencias).

Los establecimientos más modestos también realizarían concesiones, no tanto en número de festivos como en términos cualitativos. Según los supuestos analizados, la gran distribución podría abrir entre uno y tres domingos más en los municipios ajenos a las zonas de gran afluencia turística (ZGAT), aunque perderían influencia en el resto de tipologías (entre cuatro y 30 días menos). ¿Pero cómo se les pretende compensar entonces por este sacrificio en pro de la paz comercial?

La estrategia consiste, en realidad, en seleccionar únicamente los festivos aperturables más atractivos para trata de colmar así las expectativas de la gran distribución. Es decir, la idea es situar estas autorizaciones en los periodos de más ventas, frente al modelo actual, en el que se consensúan diez fechas al año que no siempre interesan a las grandes superficies. De hecho, este debate que se registra en el Observatorio del Comercio, genera agrias discusiones.

El documento que remitió ayer Natxo Costa recoge dos escenarios distintos, que se comparan a su vez con el vigente. El primero, que se basa en el modelo a tres velocidades que plantea el pequeño comercio y los supermercados, cuenta también con el aval de los sindicatos. El segundo, más complejo, ofrece hasta cinco opciones diferentes en función de las características del municipio, de la afluencia de turistas y del tejido comercial. Para el director general de Comercio es el que mejor se ajusta más a los diferentes intereses de los operadores. En cualquier caso, el reparto de festivos aperturables es similar en cada caso. En sus valores máximos reservan seis festivos en Semana Santa y Pascua; 14 para el verano y ocho para Navidad (los mismos que en la actualidad). La clave la aporta uno de los actores en la negociación: «Si no estamos todos razonablemente insatisfechos no saldrá adelante».