Buscar

Costa defiende en Les Corts la actual ZGAT con todos los centros cerrados en festivos.

Impulsar un modelo comercial más humano, democrático y participativo y hacer de las personas el centro de todas las actuaciones de Gobierno, como establece el Acord del Botànic. Basándose en esta línea programática, el director general de Comercio y Consumo de la Generalitat Valenciana, Natxo Costa, compareció ayer en Les Corts para informar sobre la situación del comercio local y tradicional y las políticas de soporte, promoción y fomento del sector. Y como él mismo dijo a sus señorías, al hablar de consolidar un modelo comercial más humano «resulta inevitable abordar el polémico asunto de los horarios comerciales».

Entrado en harina, subrayó la importancia que tiene para el Consell la conciliación de la vida laboral y familiar. «Por tanto, somos contrarios, en general, a la liberalización de horarios a la que pareceríamos abocados si se juzga por las decisiones tanto del Gobierno central como del anterior Consell del PP».

Costa cree que la liberalización horaria, que no libertad, además de las consecuencias negativas sobre la conciliación laboral de las personas, supone un desplazamiento del gasto hacia las grandes superficies y centros comerciales de la periferia de las ciudades en detrimento del pequeño comercio de proximidad. Incluso llegó a decir que en muchos municipios pequeños peligra la existencia del pequeño comercio y, por tanto, las condiciones mínimas de abastecimiento básico en condiciones de proximidad para amplias capas sociales, especialmente para las personas mayores de las zonas más rurales.

«Hay que conciliar la necesidad de compra de consumidor y turista con el descanso laboral»

Tras calificar de «enrevesado entramado jurídico con el que nos encontramos al llegar al Consell y que, en la medida de lo posible, estamos intentando revertir», Natxo Costa defiende con ahínco en Les Corts la actual ZGAT (Zona de Gran Afluencia Turística) de Alicante, es decir, la que él mismo ratificó a finales de diciembre a petición del Ayuntamiento de Alicante (que la aprobó por mayoría) y que mantiene cerrada en domingos y festivos la Avenida Maisonnave y las principales enseñas del mundo de la distribución, entre ellas El Corte Inglés. Tal y como ocurre desde el pasado 17 de enero.

Cree que mientras no se conforme un nuevo Gobierno en España y se modifique la Ley de Comercio básica, que «en todos los casos va orientada hacia la liberalización de aperturas todos los días de la semana», la Conselleria que dirige Rafael Climent de Economía Sostenible no tiene más remedio que «escoger el mal menor y, por eso, tanto en Alicante como en Valencia se ha revisado la delimitación de zonas de gran afluencia turística, haciendo un replanteamiento más ajustado con el objetivo último que se persigue, que no es otro que dar servicio a los turistas en las zonas realmente turísticas», en alusión, en el caso de Alicante, al área entre Plaza de Canalejas y La Rambla, justo donde no hay ningún gran establecimiento con más de 300 metros cuadrados se superficie neta de venta. Es decir, sigue respaldando su resolución frente a la que acaba de ser tumbada en el Pleno del Ayuntamiento y defendida por el alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, no por sus socios de Gobierno (Guanyar y Compromís). Como se sabe, ésta propuesta perseguía la libertad horaria total en toda la ciudad, no solo en Maisonnave. Y tampoco en la nueva ZGAT del centro histórico y la Rambla, una área para la que se dictó una resolución municipal y otra autonómica que en la práctica no tiene utilidad alguna al no haber tiendas de más de 300 metros cuadrados.

Costa añade que todas las medidas puestas hasta ahora por la Administración autonómica «no dejan de ser parches, ya que nuestra voluntad es avanzar hacia un modelo en el que se pueda conciliar las necesidades de compra de los consumidores y turistas con el derecho al descanso de los trabajadores, por lo que no se puede generalizar ni hacerse de modo arbitrario la apertura, sino solo en zonas y fechas».

Cree que para consolidar un pacto «con postulados razonables» es necesario aprobar el Patsecova (plan sectorial) y la nueva Ley autonómica.